domingo, 10 de junio de 2018

Moción de censura…


En los últimos años hemos visto caer en desgracia a presidentes de distintas tendencias ideológicas en distintos países de América y Europa, esto producto de las decisiones tomadas por el poder legislativo en cuanto a responsabilidades éticas y morales u otras,  obviadas premeditadamente o no por el líder en cuestión, lamentablemente en la mayoría de los casos esto ha ocurrido por el enemigo número uno de toda democracia, la corrupción, la misma que es el caldo de cultivo para el discurso populista y el que les empuja como el viento a las velas para llegar al poder, para luego convertirse en totalitarios nefastos. Esta es una historia bien conocida por nosotros.

Vale la pena resaltar que dichas decisiones del poder legislativo han sido acatadas y respetadas tanto por los ciudadanos, como por los demás poderes que conforman a los Estados y que por lo general han llevado al poder a políticos no electos por el sufragio universal, en líneas generales se ha respetado las reglas del juego para gusto o disgusto de los afectados. Lo que ahora me hace suponer que en el caso reciente de España, el tiranuelo de Maduro no elevara su voz como con Dilma en Brasil donde él y sus secuaces denunciaban golpe de estado a Ruseff, en el caso de Rajoy dirá “se hizo justicia” lo que demuestra que para él y los suyos la cosa va según el color que lo ejecute, no es de extrañar que para ellos el genocidio de Stalin sea menos genocidio que el de Hitler… hay que tener cara.

Hasta ahora esta regla básica de las democracias occidentales no se ha cumplido en Venezuela en el marco de la quinta republica y de ahí justificamos el discurso donde decimos sin rubor alguno que no hay separación de poderes ya que estos fueron maquiavélicamente absorbidos por el ejecutivo, lo que ha generado una mega corrupción en todos los poderes del Estado venezolano (con vehemencia del ejecutivo) y el efecto de esto es evidentemente la crisis generalizada que vive el país.

La Asamblea Nacional electa en diciembre del 2015, se ha visto castrada desde que asumieron sus cargos, ha sido descalificada, vilipendiada y anulada de todas las formas posibles, solo siendo reconocida internacionalmente, lo que es su único atributo y sin embargo esta Asamblea Nacional no ha procedido con fuerza en ese particular, lo que pareciera es que les castraron también el principal objetivo por el cual fueron electos, ser garantes del cambio político que el país necesita para tomar un rumbo distinto al que han llevado al país estos delincuentes… la miseria.

¿Los ciudadanos inconformes, cansados, hastiados de esta situación que debemos hacer para ser los motores del cambio? en mi humilde opinión es retomar la ruta de la desobediencia civil, es retomar la protesta callejera, protesta no violenta pero contundente, en paz pero no indefensa, es el único camino posible para lograr sacar este quiste, este régimen que asola al país, aun las palabras del hoy silente Leopoldo López retumban en el sentido común y más cuando se van dando por agotadas las opciones de cambio… Que hable la calle, que hable con gente.
Fuerza y Fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez


No hay comentarios:

Publicar un comentario