domingo, 17 de junio de 2018

Los mercenarios del hambre.


La crisis sin precedente que vive la Venezuela de hoy no tiene un punto de comparación, es definitivamente escandalosa e inocultable, millones de venezolanos padecen está en todas la formas posibles y como dirían nuestros viejos “cuando no es un roto es un descosido”, en fin es una triste realidad que debe de ser detenida de manera inmediata, pero como dirían los energúmenos que han llevado a la nación a este punto “el poder está en el soberano” y si los ciudadanos en su conjunto no dan ya el paso al frente con o sin una dirigencia política clara esto lamentablemente irá a peor.
Ciertamente John F. Kennedy dijo una vez “Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra “crisis”. Una pincelada significa “peligro”, la otra “oportunidad”. En una crisis toma conciencia del peligro, pero reconoce la oportunidad” y esto es tristemente muy cierto y muy bien usado por los mercenarios del hambre.

La tragedia venezolana ha sacado a la luz el material descompuesto de lo que están hechos estos seres. Al principio de esta era trágica del Chavismo empezaron a surgir en el exterior pequeñas empresas de envíos y servicios de currier, en su inicio estos negociantes empezaron por satisfacer las demandas de ciertas mercancías que no se lograban conseguir en el país y entonces comenzaba justamente la modalidad de las compras vía internet y como bien es sabido muchas personas en ese tiempo optaban por adquirir estos bienes en el exterior, bien por el precio o simplemente porque a Venezuela no llegaban fácilmente en cantidad esos productos, también era más fácil acceder a las divisas pese a su control, pero eso es historia y la hemos vivido todos.

Pero Venezuela no avanzo en positivo, lo primero que vino fue la sequia de divisas gracias al robo indiscriminado por cuanto rojo medio enchufado podía y luego llego la destrucción del aparato productivo y con esto lo que se vive hoy…escases. En este punto los mercenarios del hambre empezaron a crecer no solo en número de empresas, sino también en volumen de envíos de mercancías al país y estas ya no eran mercancías de capricho sino de necesidad; sin embargo los que creemos en la libre empresa no criticamos que aprovecharan la oportunidad de hacer este tipo de negocio a fin de cuentas prestaban un servicio al que le echaba mano todo aquel que tenía un familiar o un amigo en el exterior, pero lamentablemente la cosa no quedo ahí y por eso estas personas sin escrúpulos deben de ser sometidas al escarnio público y que la gente les juzgue y en el caso que aplique la justicia verdadera no la de ahora.

Hoy día los mercenarios del hambre no conformes con las cantidades exorbitantes de envíos de artículos de primera necesidad a Venezuela, hoy también se lucran con la venta de los productos, creando como los defino yo “Claps Privados”, solo con buscar en internet empresas de envíos en América  y Europa, nos podemos indignar al observar la series de “combos” pre fabricados para los envíos (cajas al buen estilo de las Claps que llevan dos litros de tal, cuatro kilos de cual, tres paquetes de aquel y productos de aseo personal, etc) donde el beneficio de los mercenarios se duplica por envió-mercancía, pero esto simplemente les pone en evidencia en dos puntos muy terribles. El primero son asociados del régimen de manera discreta pero socios al fin, el segundo alimentan la lacra de la corrupción y en el caso de la dictadura venezolana la voraz corrupción y esto se afirma por si solo o como explicarían que sus Claps lleguen a su destino sin problemas, ni controles (intenten meter un producto de consumo humano o animal en cualquier país y entenderán a que me refiero).

Hipócritamente los mercenarios del hambre desaprueban lo que sucede en Venezuela, muchos incluso dicen ser fieros opositores al régimen, se hacen pasar por gente honesta, algunos incluso presiden asociaciones de venezolanos en el exterior, pero al final son solo inmorales que alimentan la destrucción de nuestro amado país, siendo parte de la corrupción, ellos mismos creen en su mentira que prestan un servicio a la diáspora venezolana cuando en realidad benefician a la corrupción bolivariana en sus distintos niveles.

¿Cuándo terminara esta pesadilla?, es imperativo salir de este régimen y esto finalizara cuando todos unidos queramos. La calle es la puerta, tras esta: la libertad y un futuro definitivamente mejor, una mejor Venezuela.
Fuerza y Fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez


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