sábado, 21 de abril de 2018

Pax Maduro


Desde hace ya al menos 17 años hemos venido escuchando el ofrecimiento de paz, tanto del difunto padre de la tragedia, como de su hijo político desde el 2013, cuando se alzo victorioso en otro fraude más y donde su rival entrego sin dar la debida pelea… pasemos página esto es pasado.
Desde el 2014 Nicolás Maduro catalogado ya de tirano, traficante y ladrón (por medio mundo) viene ofreciendo la paz para la nación; pero es una paz que huele mal, porque es la paz de los muertos. Se cuentan por millares los abatidos por las manos de la delincuencia (protegida por el régimen), cifras alarmantes de caídos por la enfermedad gracias a la falta de medicamentos (tener una enfermedad crónica es sentencia casi segura de muerte) y ya también súmanos muertos por el hambre que va en aumento.
Nosotros nos oponemos a esta paz podrida, es un ser deforme, impuesta por los que dominan este cementerio, lo que era un pais.
Algunos aún se mantienen en silencio o rodilla en tierra como aseveran ellos mismos por la comodidad de ser dominados, una mayoría cada vez mayor sufre por estar consientes de esta situación y vivirla en carne propia, los que han elevado sus voces contra este crimen están presos o exiliados (Leopoldo López, Carlos Vecchio, David Smolansky, Gilber Caro, Antonio Ledezma y cientos más), todos vilipendiados públicamente, con mentiras y descalificaciones para evitar que los pocos seguidores que les queda al régimen despierten y descubran que su grito de todo por la patria es realmente todo por la plata y los que dicen todo por las leyes realmente están por lo billetes.
En todo este panorama, ¿qué salida se le puede dar?, ¿cómo podemos ser parte de la solución?
Ser parte de la solución comienza en el nosotros unidos y movilizados dentro y fuera del país, consientes que el final del régimen pasa por echarlos fuera del poder o los poderes que controlan para su beneficio y esto pese a lo que muchos piensan esta cerca, todos juntos, congregados miles o millones en la calle podemos lograr el cambio deseado, los que matan temerán al ver la unión con un objetivo claro.
Los llamados están siendo hechos, ¿acudiremos a él? o simplemente seguiremos aplastados en nuestros sitios de costumbre viendo cómo sobrevivir y esperando las limosnas del régimen.
“Que hable la calle, que hable con gente” hoy está más vigente que nunca, no por ti, no por mí, no por Leopoldo, Allup, Ledezma, Machado, Capriles, no por nosotros, sino por Venezuela.
Fuerza y fe.

Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez

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