sábado, 31 de marzo de 2018

Refugiados.


En el curso de la historia a los venezolanos se nos ha catalogado de muchas formas, positivas y negativas (dentro y fuera del país), se nos ha llamado joviales, rumberos, jocosos, picaros (en el buen sentido de la palabra), trabajadores, vivos, cómodos, en fin todo un universo de denominaciones, desde hace un tiempo para acá, gracias a la genial obra destructiva del creador del socialismo del siglo XXI y sus secuaces, los venezolanos nos hemos visto forzados a migrar por muchísimas razones distintas.
Los primeros fueron aquellos que vieron lo que se avecinaba y tenían razón, la realidad de hoy lo demuestra, los cientos o miles que se fueron al comienzo velaban por el bienestar propio y de su familia, sabían el peligro que se acercaba.
A estos se les sumaron los primeros perseguidos políticos (sobre todo después del 2002), no se hacían mostrar mucho, también huían por distinta razón que los primeros y de esta forma comenzamos a ser notados en el mundo, ya éramos muchos  y con esto vino la denominación de diáspora venezolana, pero solo era el principio.
El calificativo de diáspora nos venía de maravilla al fin y al cabo su significado según la Real Academia de la Lengua Española  dice: “Dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen”, más acertado imposible.
Mientras nos duro ese calificativo o denominación grupal, hicimos juntos un gran trabajo mostrándole al mundo lo que sucedía y sucede en ese terruño que se lleva en el corazón que se llama Venezuela, pero la historia y el tiempo avanza inclemente y el mal de la robolución bolivariana solo hizo lo que sabía hacer… destruir y a paso de vencedores.
La destrucción ha sido de tal magnitud que ha alcanzado todo lo que alguna vez significo excelencia, cito solo dos ejemplos entre tantos casos: PDVSA y el Miss Venezuela, ambos mancillados por las garras funestas de la corrupción voraz del régimen.
Esta destrucción generalizada de un país, ha venido empujado ahora a un grueso de la población  a otras fronteras (dejamos de ser balseros del aire) y con esto nos vuelven a cambiar la denominación ahora somos refugiados.
El nuevo calificativo para los venezolanos en el mundo, no es nada bonito, es la muestra visible del cáncer del estado y esto ya lo entienden en muchos lugares del orbe, pero hay personas en ciertos países de acogida, que nos ven como amenaza, como quien viene a quitarles el empleo, gracias a Dios solo contamos pocos casos, en muy pocos países donde se ha evidenciado cierta xenofobia en contra del poseedor del gentilicio venezolano, que además hace relativamente poco tiempo le abrió los brazos a todo aquel que tenia la necesidad de migrar por la tragedia que vivían en ese entonces su lugar de origen, tragedia que ahora la padecemos nosotros.
Ahora nosotros los refugiados tenemos dos tareas muy importantes en los acontecimientos presentes y futuros, en el ahora debemos seguir elevando la voz por nuestro país, hacerles en mundo chiquitico a todos los vándalos del régimen y por otra  aprender mucho en donde estemos, no solo en lo académico, sino el actuar de los verdaderos ciudadanos, el civismo, para que en el mañana seamos multiplicadores en nuestro país.
Estoy convencido que más temprano que tarde dejaremos de ser refugiados, el régimen tendrá que dar paso a la democracia real, al cambio en positivo, esto sucederá de una u otra forma, entonces que se nos catalogue de retornados, este es el sentir de al menos un 80% de los que han tenido que  abandonar nuestro terruño y no exagero al decir que el 100% de estos retornados tendrá mucho que aportar de lo aprendido en esa migración forzosa a otros países, donde  el trabajo es motivo de honor por sencillo que este sea, donde todos los derechos son para todas las personas, donde la excelencia es premiada, donde la ley se aplica sin distinción, donde a pesar de todas las diferencias siempre se hay un lugar para el encuentro.

Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.

@DiazEstebanez

sábado, 24 de marzo de 2018

Intervención y Derechos Humanos, dos cosas.


En este continuo movimiento de sucesos, me planteo, como observador mediamente objetivo del discurso opositor, tanto en liderazgo, como en estrategia; y es preocupante la visión como vienen manejando sus acciones, que a veces se podrían calificar de torpes.
Parte de la oposición que viene pidiendo la intervención internacional, que si bien es cierto que el apoyo internacional es importantísimo y lo han demostrado sus acciones y este proceder ha sido gracias al trabajo arduo de decenas de personas que en la diáspora que han asumido la responsabilidad de sensibilizar y elevar la voz de los hermanos oprimidos, para que los gobiernos de los países que nos acogen, se pronunciaran y tomaran (y sigan tomando) medidas en contra de todos estos zánganos que nos han llevado a esta realidad caótica. Pero de ahí a una intervención (bajo la figura que se le quiera dar), por favor, esas gambas no caben en esta paella, esto es un discurso torpe, ¿Por qué?, una de las respuestas más acertada seria en primer lugar que se le da a las voces del régimen las herramientas necesarias para su discurso y seguir sembrando las dudas y el terror a muchas buenas personas que ya saben en su propia piel la destrucción que estos les han ocasionado a ellos y todo un país.
El discurso del régimen muestra por sus constantes bravuconadas que su sueño húmedo que es ver la intervención del país, saben que van de salida y su única forma de prevalecer en el tiempo futuro, es una salida no democrática que los justificaría ante historia como víctimas y de esta forma dejar la puerta abierta para un posible retorno al poder más adelante. Este escenario también les beneficia en el mito de que nunca dejaron de ser una mayoría.
Esta parte de la oposición al pedir una intervención a viva voz, nos hace pensar (y espero que no sea así)  que no han visto en la historia lo que se debe ver. Mencionar en plena edad moderna, que desde mediados del siglo XX a la fecha actual, hablar de  una intervención internacional, es hablar de los Estados Unidos y estos solamente han actuado, (excepto en el caso de Noriega), en casos de guerra civil, en casos de apoyo a un estado que es agredido por otro o en una hambruna de dimensiones dantescas (USA for África por ejemplo) y el caso Noriega, pero este último no lo catalogo de intervención.
Pensar en una intervención internacional, es mostrar debilidad, es decirle al mundo que los venezolanos no somos capaces de resolver nuestro conflicto de la forma que debamos resolverlo, que confianza a futuro la oposición puede generar si no mostramos la capacidad de resolver lo nuestro, por supuesto luego de resolver,  si contamos con el apoyo internacional para retomar la senda del progreso, el desarrollo y el bienestar estándar que existe en los países desarrollados y hay muchos buenos ejemplos para seguir.
Pero esto es solo una parte del universo opositor, porque también hay algunos que se han alzado como defensores de los derechos humanos, pero esta digna postura se ve manchada por posiciones asumidas cuando esos mismos derechos se le violan a los también violadores de derechos humanos, esto no es un trabalenguas, es que acaso estos defensores de derechos humanos se han convertido milagrosamente en juez, juzgado y verdugo, o acaso los violadores de derechos humanos pierden estos derechos. Lo que quiero decir es que asumir públicamente una posición para tomarla a conveniencia,  no es válido, ni ético, ni moral,  no es ser para unos y para otros no.
Ciertamente últimamente han caído en las fauces del régimen antiguos aliados que también se han visto señalados en violaciones a los derechos humanos, constitución y leyes, pero nosotros no somos los indicados para dictar sentencia, de eso se encargara el estado, cuando recobremos el Estado de Derecho y la independencia real de los poderes públicos, mientras ellos son también victimas de su propio engendro, en fin "La Revolución es como Saturno, devora a sus propios hijos" Maximilien Robespierre (1758-1794).
Estas dos muestras anteriores nos llevan a la peor de todas a la oposición radical, los alimenta y los fundamenta, estos que sobre todo gritan a voces que el chavista y el chavismo deben de desaparecer, ser erradicados y yo me pregunto serian personas así las que fueron capaces de crear los campos de exterminio de la era nazi, son tan radicales, que caen en la anti política y muchos ya lo son, estos solo sirven al discurso del régimen como ejemplos para seguir sembrando su terror en los pocos seguidores que les quedan.
Estos no han aprendido que el peligro del odio, que es convertirse en lo odiado, como dijo  el emperador Marco Aurelio “El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele.”.
Y en este punto, solo quiero añadir, cuando todo pase, cuando el régimen caiga que estoy seguro que caerá, seremos capaces de tender puentes para la construcción del bien común, o viviremos con una cicatriz abierta producto del odio de unos a otros.
Mientras prevalezca el yo no existirá el nosotros, la solución de lo que acontece a los venezolanos esta en las manos de su propia gente, dirigirla es la tarea de la oposición y el tiempo corre.
Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez

domingo, 18 de marzo de 2018

Oposición vs Oposición.


No es un secreto a voz viva, que no existe una unidad real entre los distintos factores que se oponen al régimen nefasto de Maduro, que pese a querer lo mismo, la salida del Chavismo/Madurismo del poder, se enfrentan entre ellas con descalificaciones a cada momento, esto simplemente, por creerse dueños absolutos de la verdadera estrategia/solución para dar fin a una era de tragedia, era que ha oscurecido la otrora brillante tierra de oportunidades llamada Venezuela.
En el centro de esta sin razón se encuentran los ciudadanos de a pie, que buscan a diario como sobrevivir y llevar su día a día, con los problemas y dificultades causados por el único responsable de todo esto, el Régimen de Maduro, ellos (los de a pie) van perdiendo la fe, la esperanza y la confianza en todos por esta guerra por la razón.
Por un lado se encuentra el Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL), a los que muchos llaman la MUD ampliada,  es ahora un movimiento plural o por lo menos intenta serlo, incorpora y busca sumar a todos los sectores y fuerzas vivas del país (incluidos ex Chavistas), aunque aún existen muchas voces o que se auto excluyen o no han sido llamados a sumarse (MCM, DA, AL, entre otros), y esto es inaceptable, ya que para lograr una autentica fuerza unitaria hacen falta TODOS, como nos harán falta, cuando llegue el momento de la reconstrucción del país. El FAVL tiene como principal objetivo lograr las garantías de transparencia necesarias para salir de Maduro y toda su inmundicia de forma electoral, esto para mantener la paz (o la poca que queda) y evitar un gran derramamiento de sangre innecesario.
Por otra parte, también existe el movimiento Soy Venezuela (SV), sus caras visibles son: MCM, AL, DA, entre otros, también dice ser un movimiento plural e incluyente, que agrupa en el todas las fuerzas vivas del país (sin incluir hasta ahora figuras ex Chavistas). El leitmotiv de SV, es el cumplir el plebiscito del 16 de julio de 2017, cosa que hasta ahora no les ha salido muy bien, su premisa la intervención humanitaria internacional e impulsar a las sanciones legales contra todo violador de derechos humanos.
Ambas iniciativas (El FAVL y SV), son encomiables desean lo mismo y es salir del desastre en que nos ha sumido el Chavismo/Madurismo, pero lo que no es justo, es el desgaste que producen en la gente, en su lucha por la razón y la autoridad moral, que a fin de cuentas solo busca es sumar adeptos a una u otra parte y lo que realmente hacen es perderlos, recuerden ambos movimientos que la causa es Venezuela, la Nación, el País, el Estado, llámenlo como quieran, pero ninguno de los movimientos puede lograr el objetivo de sacar del poder a Maduro solo, las descalificaciones de un lado y de otro solo le sirven al régimen, no a nosotros, no recordamos acaso que esto fue muy bien usado por el propio chavismo y aun lo usa y en cierto grado aun le funciona.
Líderes, rompan el espejo, que solo les permite verse a sí mismos, rompan el espejo y podrán ver mucho más allá.  
Solo juntos podemos lograr la caída del régimen, aunque las estrategias sean distintas el objetivo es el mismo y si el régimen es golpeado por varios lados puede ser que más pronto  caiga, para que perder energía descalificando una u otra estrategia, seamos más activos y menos críticos.
SV y FAVL unidos lo lograremos, eso sí, en una unidad donde no deben existir, ni personajes complacientes, ni divisores, debe de ser una unidad impoluta, para que cuando salgamos de estos mafiosos, podamos construir entre todos una mejor Venezuela, la que realmente merecemos todos.

Fuerza y fe.

Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez

domingo, 11 de marzo de 2018

Votar por el Diablo o Frente Ampliado Nacional.


El devenir político venezolano se encuentra en una encrucijada, donde una serie de variables que generalmente van en aumento indican en primer lugar el desorden estratégico y la falta de coordinación imperante dentro de ese amplio espectro llamado oposición.
Por un lado, muchos creen que el descontento generalizado por la negra realidad que atraviesa la nación, puede generar una gigantesca ola de votos castigo, que podría generar el cambio político que tanto reclama el país, si bien es correcta esta apreciación, ya que muchos votarían en su desesperación por el mismo Diablo con tal de sacar del poder a estos sátrapas mafiosos, no se han tomado en cuenta uno de los grandes reclamos hechos por la oposición, la ilegitimidad de la Asamblea Nacional Constituyente, aceptar participar en los comicios convocada por esta es darle legitimidad a una autoridad creada por la arbitrariedad, nacida del fraude; y esto sin sumar otro factor, que es que el árbitro no es, ni será imparcial.
Por otro lado, tenemos el lanzamiento de un movimiento unitario ampliado, que si bien es muy positivo, muchos analistas lo consideran tardío (más vale tarde que nunca), lo cierto es que el sumar factores que antes no tenían participación, ni eran escuchados para la toma de decisiones, ahora al menos tendrán voz, la pregunta en este caso ¿existirá alguna depuración dentro de las viejas voces de la unidad y se apartaran aquellas que no querían ir o enfrentar frontalmente al régimen?, esperemos que sí; lo malo, es que otra parte y otros líderes pese a querer lograr el mismo objetivo que es echar del poder a quienes crearon esta desgracia que vive todo un país, es que no se han sumado a este frente único, ¿es que no aprendemos que todos debemos remar hacia el mismo lado?. En ese aspecto, pese a que en el exterior se ven algunas situaciones parecidas, se logran salvar las diferencias y se consiguen unir las voces y el esfuerzo  para echar adelante las acciones pertinentes, claro ejemplo de esto fue el 16J, donde se lograron unos números impresionantes, nuestros hermanos allá en Venezuela deben tomar este ejemplo de la diáspora.
Los objetivos de este Frente Amplio Venezuela Libre, son claros, exigir un árbitro imparcial para que exista transparencia en un proceso electoral, acabar con el desconocimiento a la autoridad de la Asamblea Nacional por parte del régimen, el rechazo y desmontaje de la Asamblea Nacional Constituyente, aceptar la ayuda humanitaria internacional, elecciones en enero del 2019 (cosa que no me parece, en lo particular exigiría la renuncia y renovación de los poderes para unas elecciones libres) y el desconocimiento de los resultados electorales del 20 de mayo, movilizaciones nacionales y mundiales.
A esos objetivos yo en mis reflexiones le añadiría, el impulso a la abstención activa y el boicot abierto a las elecciones del día 20 de mayo, pero todos los objetivos planteados solo los vamos a conseguir con la presión de la gente en la calle, en protesta pacífica, esto no es nuevo ya en el 2014 lo planteo Leopoldo López “Que hable la calle y hable con gente”

Fuerza y Fe.

Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez