jueves, 30 de octubre de 2014

Venezuela dominada por los Mediocres

Moraleja: en el mundo de los ciegos, el tuerto es el rey
La mediocridad es uno de los mayores pecados de nuestra época. Los mediocres quieren hacer  suyo el mundo y lo quieren cambiar, desde la política a la religión, sin olvidar los valores, las costumbres y las leyes. Están al asecho de Todo, en Venezuela han copado prácticamente todas las instancias de la vida de las sociedades, y esta pandemia parece ir en aumento. Seguramente, en toda la historia de la humanidad ningún pensador político, filósofo o estudioso hubiera imaginado que una sociedad pudiera ser liderada por mediocres... Desde los tiempos antiguos, los más fuertes alcanzaban el poder y ejercían un liderazgo sustentado por la fuerza o la inteligencia superior, de esa forma el mundo avanzaba e iba mejorando. La famosa teoría de explicada por Darwin, refleja el triunfo de los más fuertes y mejores sobre los peores y los más débiles, y así incontables teorías científicas han dado por supuesto el triunfo del talento sobre la mediocridad. La mayoría de los líderes de la antigüedad solían ser los mejores ya que el pueblo les exigía mucho, incluso en diversos sitios los comparaban a Dioses. Se sentían orgullosos de sus dirigentes y los cubrían de privilegios para, a cambio, recibir de ellos protección y un liderazgo sabio y prudente. Cuando estos no contemplaban las expectativas, se buscaba la forma de sacarlos del cargo ( #LaSalida que buscamos en Venezuela).
Pero en la Venezuela actual se ha mediocrizado. A quienes conducen la sociedad no se les exige nada, y esto las ha llevado a un fracaso contundente; es sabido que cuando las persona encargadas de dirigir a los grupos sociales no tienen conocimiento claro o valores firmes nada tienen que hacer en esos puestos, ya que aquello que prosigue después, incluido sus adherentes tendrán ese toque de mediocridad indignante. Todo es válido para el mediocre , menos aprender y superarse, simplemente, porque requiere mucho sacrificio , y ellos no quieren esforzarse demasiado, o quizá simplemente, porque no tienen las aptitudes necesarias para lograrlo.
La cobardía, la mentira y la corrupción, son los tres pecados capitales del gobierno actual, y esto se extiende como una terrible epidemia a otros niveles de la sociedad
Así vemos cargos importantes ocupados por personas que no poseen la mínima capacidad académica ni moral para ostentarlos (Ejemplo: PDVSA y su descalabro industrial), sitios en los cuales el saber ha perdido importancia dando lugar al “amiguismo”
Los cargos de confianza se suceden una y otra vez, no importa si la persona está preparada o no, lo que sí es imprescindible que comparta las ideas (si las tienen) de quienes poseen el mando en ese momento determinado.
Claro que esto ha existido siempre, pero estamos en el siglo XXI, era de la reivindicación permanente de Derechos Humanos, de las nuevas tecnologías, y de un interminable avance científico, pero esta característica de la mediocridad parece haberse arraigado en las comunidades con una fuerza inusitada, difícil de desterrar...
Es tiempo que Los grandes filósofos, políticos, religiosos, en definitiva, líderes o pensadores con contenido que hasta ahora han brillado por su ausencia en el gobierno, se abran paso a las esferas de las instituciones y empiecen a  encaminar la maquina del estado hacia un futuro más prometedor.  A cambio, dentro del actual gobierno de Venezuela proliferan dentro del estado personas sin ideologías ni valores, que hacen de la ignorancia y la mediocridad una bandera, a la que muchos se adhieren con tal de destacarse en la actual sociedad de la mediocridad.
¿La causa? Difícil determinar, pero las consecuencias son mucho más previsibles.
#CambioUrgente
Fuerza y Fe.

Máximo Díaz-Estébanez Linares
Coordinador de Voluntad Popular en las Islas Canarias
@VPCanarias

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