sábado, 15 de noviembre de 2014

Hoy Podemos… Mañana Franco.

“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.” Carlos Marx (En su libro El 18 de Brumario de Luis Bonaparte)
A esta frase yo le agregaría La historia tiende a repetirse en sociedades que no aprenden de esta.
Hoy el tema de moda en el ámbito político es el de Podemos, tanto para Españoles como para  Venezolanos, sobre todo para los Venezolanos, que ven con terror a este movimiento por sus similitudes y relaciones con el gobierno Bolivariano, el cual financia alegremente a este en su búsqueda insaciable de aliados para el desastre.
En el caso de los venezolanos radicados en el Reino de España, muchos se han convertido en profetas del desastre, agoreros de la tragedia ya que piensan que la gente de España son como los Venezolanos de 1998, que buscaban un cambio a la situación Política de ese entonces y cayeron en las manos de un manipulador y resentido populista, que a diferencia de España, en  Venezuela no se contaban con antecedentes propios de lo que era un populista o por lo menos esta clase de populista, ni de lo que pudiera ocurrir y ocurrió en Venezuela,  la muestra a la vista esta, la realidad de hoy.
La España de hoy se diferencia abismalmente de la Venezuela del 98, a pesar de las similitudes de descontento con los políticos del bipartidismo y con realidades como el paro, la corrupción y los escándalos fiscales que están a la orden del día.
En la España de hoy, a diferencia de la Venezuela del 1998, se viene gozando (a pesar de la crisis) de un estado de bienestar que es muy defendido por todas las corrientes políticas existentes dentro del estado, en Venezuela, incluso hoy, muy pocos conocen el concepto de estado de bienestar. En España hoy, a diferencia de la Venezuela del 98, el ciudadano común posee un criterio político-ideológico con mayor madurez que la del venezolano medio.
La España de hoy, a diferencia de la Venezuela del 1998, es una monarquía parlamentaria, es decir tenemos un Rey que da o daría la última palabra en temas de interés nacional, y si en el devenir de los acontecimientos este temido movimiento PODEMOS llegara al gobierno y empezara como su mentor Venezolano a destruir las instituciones del estado, tenemos una instancia superior El Rey.
En la España hoy, existe una amplia clase media, a diferencia de la Venezuela del 98 que esta venia en caída libre desde la segunda mitad de los años 80, por lo tanto el resentimiento de exclusión es mucho menor.
En fin son innumerables las diferencias entre la España de hoy y la Venezuela del 98.
Los Venezolanos que hemos vivido en carne propia la horrenda historia reciente, lo que trajo el populismo o lo que se conoce como socialismo del siglo XXI, tenemos el deber de contar la experiencias a nuestros vecinos, y recodarles que este movimiento llamado PODEMOS apoya la sistemática violación de los derechos humanos en Venezuela, que apoya la persecución a la disidencia Política y además se beneficia de un financiamiento de Venezuela, (llámese como quiera)  que lo hace cómplice de la corrupción en Venezuela.
No debemos ser agoreros de futuros nefastos, nuestra experiencia y realidades no son las españolas y bien sabemos que España no es Venezuela… Pero si existiera la posibilidad de una locura colectiva y le dieran a este movimiento el Gobierno del Estado recordad la historia y sabed que allí está un Franco tras bastidores, la historia ya se conoce.
Fuerza y Fe.

Máximo Díaz-Estébanez Linares
Coordinador Voluntad Popular
Islas Canarias

@VPCanarias
vp_canarias@hotmail.com
https://www.facebook.com/voluntadpopularcanarias
www.voluntadpopular.com


viernes, 14 de noviembre de 2014

¿Existe una Derecha Venezolana?.


Venezuela es un caso extraño donde prácticamente la totalidad de los partidos políticos se autodenominan  como "de Centro". Detrás de esas lindas palabras se esconden la demagogia, la inoperancia y la deshonestidad que ha caracterizado el accionar de los partidos políticos de las últimas décadas.
En Venezuela se ha desarrollado una verdadera Izquierda y carece de una verdadera Derecha que la enfrente. La Izquierda se encuentra fraccionada en más de una docena de grupos enfrentados entre sí en la búsqueda del peso político. La Derecha está aún peor: ningún partido la representa, (aunque en el discurso del gobierno se le ataca) y se ha convertido en una franja de electorado de clase alta que carece de líderes genuinos que se empeñan en seguir el juego del discurso oficial socialista y sin mostrar una ideología clara.
Entre el agujero electoral que la Derecha no ocupa y la constelación de izquierdistas, se halla la gran masa de la política venezolana, ocupada por oportunistas que hacen de la política su fuente de trabajo.
Los Oficialistas (Nacionalistas, Revolucionarios, Patriotas, Etc.), además de haberse apropiado de unas denominaciones que no les corresponden y que usan para descalificar al resto de sus adversarios, venden la teoría de la conspiración a fin de capturar los votos de una parte de la población desorientada y que están dispuestos a comprar una explicación simple de porque les va tan mal.  La izquierda oficialista centra su política en repartir la torta y encontrar culpables de su fracaso. Como siempre, destruyen la torta y no les queda nada por repartir, excepto las culpas del fracaso, que siempre echan a los gobernantes pasados o a las conspiraciones del fantasma de la derecha.
Tanto los políticos Oficialistas como los de la oposición comparten la incapacidad de discutir racionalmente ideas. Sus métodos se basan en descalificar al adversario ideológico o profesional. Los Oficialistas tienen razón ya que el mundo se divide entre ellos (los buenos) y los conspiradores y sus lacayos (los malos). Para los Opositores el problema es mucho más simple: ellos tienen razón ya que son mayoría.
Es sabido y aceptado que la democracia es el mejor sistema para elegir entre alternativas. Sin embargo, nadie ha dicho que la Democracia alcanza para que se generen las mejores alternativas. La experiencia Venezolana  muestra claramente como la democracia ha subsistido con un sistema de partidos políticos cuyo principal fin ha sido el de servirse a sí mismos a costa de la población.
Nuestra desgraciada experiencia democrática se ha limitado a elegir entre el menor de dos males. Es imprescindible mejorar la oferta política en Venezuela dentro del sistema democrático. Esa no es tarea que pueda ser llevada a cabo por los partidos políticos tradicionales ni sus representantes electos que nos llevaron a la actual crisis de identidad nacional.
La Derecha sigue vacía. Hay fascistas, hay violentos, hay autoritarios, hay xenófobos, hay corruptos, todos los cuales son alegremente agrupados por el oficialismo en Venezuela, pero derecha No Hay.
Tan exitosos han sido los Oficialistas en descalificar a la derecha que pocos son los que se animan públicamente a reconocerse como de Derecha y aceptar sus banderas tradicionales: liberalismo político y económico, sistema capitalista y economía abierta y de mercado, sin desconocer el rol indelegable del Estado en proveer ciertos servicios básicos financiados con impuestos progresivos. Partidos de Derecha como los que gobiernan en Europa o USA no existen en la Venezuela actual.
La Derecha hoy existe como un nicho electoral vacio, al que muchos temen ocupar. La ideología de Derecha y la ética Capitalista deben tener una representación legitimada dentro del espectro político de la nueva Venezuela. Más aún, aspiro a que todas las mayorías políticas de centro existentes, acepten de buen grado las reglas básicas del capitalismo y de la economía de mercado y que se diferencien en temas tales como la progresividad de los impuestos, la composición del gasto social o el financiamiento de la educación superior.
Muchos Venezolanos queremos una sociedad que esté orgullosa de tener ciudadanos que ganen mucha plata honestamente, de tener empresas bien grandes que tengan muchos empleados bien pagos y que exporten sus productos a cambio de importaciones que sean lo más baratas posible. Merecemos un país donde las empresas pequeñas sean un símbolo de calidad y atención personalizada y no un instrumento de subsistencia frente a la agresión tributaria y la falta de alternativas crediticias. Merecemos un país donde el empleo y la educación sean el ejercicio de un derecho básico de la población y no una mercancía al servicio del gobierno de turno. Creo que estas ideas no son exclusivas de la clase alta ni de los empresarios exitosos. Más aún, me arriesgo a pensar que serían afines a una buena parte del electorado que hoy vota a la oposición en los centros urbanos y, por supuesto, en el electorado del interior del país.
No puede haber una reforma de la política si no hay partidos políticos en el verdadero sentido de la palabra. La Izquierda ha  surgido, la Derecha aún no encuentra su rumbo.
El ideario de la Derecha se le debe de presentar la población a fin de lograr un grado de adhesión no diferente del que la Derecha tiene en el resto de las naciones desarrolladas. Debe lograrse la adhesión de voluntades y financiamiento adecuado para poder enfrentar con éxito los embates de los partidos tradicionales y de la Izquierda trasnochada.
#CambioUrgente

Fuerza y Fe.

Máximo Díaz-Estébanez Linares

Coordinador
Voluntad Popular
Islas Canarias

@VPCanarias

vp_canarias@hotmail.com

https://www.facebook.com/voluntadpopularcanarias


www.voluntadpopular.com

lunes, 10 de noviembre de 2014

Al borde del precipicio, hoy un paso al frente


Estoy consciente dónde están los ojos del mundo. Pero que el árbol no nos impida ver el bosque. Es posible que el conflicto del pueblo Ucraniano o la tragedia de los estudiantes mexicanos, o el terremoto en suelo japonés en estos momentos acaparen la atención del mundo. Justamente alguien puede pensar que son los acontecimientos más importantes porque están generando noticia. Y no voy a quitarle la razón a quien así piense. Lo que sucede es que como testigos del tiempo hay lujos que no podemos darnos y menos permitir que ciertos acontecimientos por grandes que sean nos desvíen de ciertas realidades que no por pequeñas tienen menos importancia. Y más cuando acontecen dentro de frontera de nuestra querida Venezuela.

Venezuela vive un momento cumbre dentro de lo que ha sido su historia política. Con un gobierno maniqueísta y demagogo que aplicando políticas populistas y amparado en los altos precios de su principal rubro, ha podido mantenerse en el poder por más de una década. Y una corrupción que ha superado a todos los gobiernos democráticos de la mal llamada cuarta república, donde la desfachatez de los funcionarios públicos, que no ocultan su ostentación a expensas del erario público, no tiene límites.

A todo esto se puede sumar la ingobernabilidad que ha demostrado el ejecutivo para poder cumplir con su fin inmediato que no es otro que poder garantizar el bienestar al pueblo. Una muestra de ello es la conflictividad que se ha incrementado en lo que va de este año 2014 y que abarca a todos los sectores, sin distinción de color e ideología. Esto como demostración de que la crisis afecta a todos por igual: oficialista y oposición.

Esta breve sinopsis, grosso modo, es válida para comentar lo que ya todos conocemos. El precio del petróleo esta en caída libre, tiene al gobierno con los pelos de punta, ya saben ustedes que los bozales de arepa cuestan dinero, esas migajas que le dan al pueblo para mantenerlo medio tranquilo, van a entrar en los rubros de la escases. Nicolás el de allá, aquí, aprobó vía habilitante otro paquetico de leyes que buscan según él hacer frente a lo que llaman guerra económica, pero lo que busca realmente con este nuevo paquete de leyes es hacer un piso económico que le permita recoger más dinero, claro ejemplo es el aumento del trámite para obtener el pasaporte a 1524 BsF.

Con Chávez, Venezuela se encontraba al borde del precipicio, hoy con Maduro y su combo han dado un paso al frente, solo falta oír el estruendo del golpe de la caída. Los recursos tanto humanos, económicos, físicos, son recuperables el tiempo no. La vía constituyente es la formula, democrática, pacifica, incluyente y más rápida para empezar a el saneamiento del estado Venezolano.

Este año es de cara o cruz para los venezolanos. Y necesitamos del concurso de todo el pueblo como una mayoría popular para vencer y alcanzar la victoria. Porque sí se puede vivir en un país diferente. Ha llegado la hora de reconstruir esta nación que se nos cae a pedazos. Y no podemos permitir que los trasnochos de uno dominen los deseos de la mayoría. Nosotros contamos con la fuerza necesaria para impedir que muera la democracia. Que como han reseñado los teóricos de la ciencia política es de todos los gobiernos el menos malo. Y hasta quienes reniegan hoy se beneficiaron de ella ayer. Por eso suenan hipócritas cuando tratan de mentir.

#YoFirmoPorVzla  #CambioUrgente

Fuerza y Fe.

Máximo Díaz-Estébanez Linares
Coordinador Voluntad Popular
Islas Canarias

@VPCanarias

vp_canarias@hotmail.com

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Del mismo cuero salen las correas

Soplan vientos de cambio.  Tiempos de transformaciones.  Ya se nota como sube la marea y golpea las barquichuelas apostadas en la orilla del puerto de las esperanzas que se desvanecen.  Y es que uno puede engañar a todos un tiempo, pero no puede engañar a todos todo el tiempo.  Por eso el título de este ensayo que representa la voz del pueblo de Venezuela que hoy reclama por las promesas no cumplidas.  Se nota un profundo descontento en las propias bases de esta “superestructura” que se tambalea.  Se evidencia como los vicios del sistema, que tanto se cuestionaron en otro momento, hoy se carcomen las cimientes que contienen en sus bases los parásitos de su propia destrucción.  Y es que esa es la herencia de la mal llamada viveza criolla que nos trajo el río de la historia.  Ese oportunismo que nos caracteriza y nos mantiene genuflexos en nuestra propia idiosincrasia.
Las evidencias sobran.  En los distintos  organismos públicos a nivel nacional vemos como se acusan, unos a otros, de haber incurrido en irregularidades, en casos de corrupción, e inclusive se solicitan las destituciones a granel.  En algunos municipios los concejales enfrentados con el alcalde.  En algunos Estados los diputados enfrentados con el gobernador.  A nivel nacional el enfrentamiento entre las distintas autoridades y personalidades del gobierno.  Luego los voceros, representantes de los distintos afectados tratando de justificar una que otra acción.  Pero lo que más llama la atención es que todos son caimanes del mismo pozo.  Lo que da a entender que esta surgiendo una disidencia desde adentro y desde los mismos grupos se están atacando. Esto como producto, como resultado, de que las roscas de hoy no son más que un reflejo de las roscas de ayer.
Jean Maynaud (1960) en una oportunidad señaló que el poder no corrompe que lo que corrompe es el entorno y se corrompe el espíritu mediocre del que detenta el poder.  Traigo a colación esta idea porque uno puede pensar que quienes logran detentar un cargo significativo, y muy particularmente en el caso de la administración pública, olvidan que en el fondo el poder no es para humillar, para vejar, sino para brindar protección, apoyo, a los mas desvalidos en algunos casos, pero en el colectivo en general es para servir.  Es decir uno se transforma en un punto de apoyo y una palanca para mover, claro en sentido figurado, el mundo a favor de un conglomerado significativo que no tiene otro recurso y otro argumento sino recurrir a quien cree, piensa que le puede resolver su situación en particular.  De modo que mal puede uno aprovecharse de esa coyuntura para beneficio personal y de unos allegados y olvidarse de ese gran colectivo que fue quien depositó ese poder, esa voluntad general, directa o indirectamente, en nosotros para salvar a través de un intermediario lo que a una mayoría no le es  tan fácil alcanzar sin utilizar la fuerza y la violencia.
Sirva esta reflexión para reconocer que los liderazgos se hacen, se forjan, pero no se imponen.  De lo contrario notaremos el descontento emergiendo de las entrañas de quienes sienten que se les niegan las oportunidades y que la tan cacareada igualdad no es más que una bandera del desaliento.  Un símbolo de la democracia es la alternabilidad en los diferentes puestos. Cuando una posición no sirve para brindar soluciones sino para crear problemas existe una profunda falla que se resuelve con la sustitución o destitución de quien la ocupa. Y esto es válido para cualquier cargo en cualquier organismo o  institución tanto pública como privada. Las pasiones no gerencian e impiden tomar decisiones acertadas que redunden en beneficio de un colectivo. De lo contrario notaremos entonces como del mismo cuero salen las correas.

#CambioUrgente

Fuerza y Fe.
Máximo Díaz-Estébanez Linares
Coordinador Voluntad Popular Islas Canarias
Síguenos en la redes 
@VPCanarias

vp_canarias@hotmail.com

https://www.facebook.com/voluntadpopularcanarias

www.voluntadpopular.com