martes, 29 de enero de 2019

El que se cansa pierde.


Hoy es más que valida la frase usada por Leopoldo López el día que se entrego a la injusticia “El que se cansa pierde” a la cual yo le añadiría: el que se desanima pierde, el indiferente pierde, el que tiene miedo pierde, el que espera que hagan su parte pierde, la verdad es que en este momento crucial de la historia contemporánea venezolana, todos los ciudadanos en todas partes del mundo tienen el deber de sumarse a las movilizaciones en contra de las autoridades que usurpan al estado asumiendo funciones que no les corresponden.

El enfrentamiento político ha empezado y con ello el resquebrajamiento de todo el estado usurpado, represiones con menos funcionarios que entienden que la situación a la que han llevado al país es inaguantable, tienen miedo y esta a la vista de todos, los pocos voceros del régimen muestran ante todos los síntomas visibles del cansancio y la desesperación, el fin esta cerca.

Pero para nosotros no es más que el comienzo, cesar con la usurpación es solo un paso aun falta por recomponer un estado, limpiar con las fallas y establecer un sistema electoral fiable es la gran misión del gobierno de transición, para así garantizar unas elecciones libres, transparentes y creíbles, para que entonces ese que llegue a la presidencia se apresure a tomar las medidas necesarias para reconstruir desde las cenizas a nuestra amada Venezuela.

En el aquí y ahora hemos ofrecido nuestra mano para reconciliarnos, ya que entendemos que todos hacemos falta y ese es el punto importante de la ley de amnistía, esta que ha estado sujeta a las habituales críticas de los lamentablemente  habituales detractores y opinadores necios, es una herramienta fundamental de orden jurídico para la reconciliación principalmente orientada a esos sectores medios civiles y militares para que faciliten el cese de la usurpación y la transición para el rescate de la democracia que nos ha sido secuestrada, sin embargo esta herramienta no contempla a todos esos responsables de crímenes de lesa humanidad que han ocurrido en nuestra nación, dicho esto el criticarla y sembrar dudas sobre esta acción que lidera nuestro presidente encargado Juan Guaido no nos beneficia en nada.

Ahora todos los ciudadanos de bien, los que queremos el cambio hacia el progreso y el bienestar de todos y de  hasta de quienes nos han adversado pasa por nuestro apoyo irrestricto a la Asamblea Nacional y a nuestro presidente encargado y ese apoyo debe de ser la presión que podamos en paz y sin violencia generar en las calles de nuestro país y en el mundo donde quiera que nos encontremos, entonces…

¡Que hable la calle!
Fuerza y fe.

domingo, 20 de enero de 2019

Los detractores.


Hoy la comunicación fluye de forma correcta entre la oposición y los ciudadanos, muestra de ello son los multitudinarios cabildos abiertos que ha venido desarrollando la oposición a lo largo y ancho del territorio nacional, he incluso estos se están replicado en distintas ciudades del mundo donde esta nuestra diáspora.

El próximo llamado es el 23 de Enero, para mostrar lo que de sobra sabemos… que somos más, lograr el punto de quiebre y la ruptura dentro las fuerzas de seguridad del estado y que todo aquel que está sufriendo junto a sus  familias la tragedia generada por el modelo impuesto desde hace ya 20 años y que lo único que logro es el mal que vive a diario nuestra gente, se unan a nosotros para que cese la usurpación de la presidencia de la republica, y que de paso a un gobierno de transición que estabilice al país, que  garantice el desarrollo de unas elecciones confiables para empezar de inmediato a la reconstrucción del país.

En ese punto debemos estar enfocados, pero siempre aparecen detractores, opinadores sedientos de audiencia, con sus informantes que vaya ud a saber quiénes son y su confiabilidad, estos detractores se dicen ser de la oposición pero le hacen un gran trabajo al tirano, mi pregunta es ¿serán tarifados o tarados? lo cierto es que temen al  tiempo, saben que él dará la razón a quien tenga que dársela y como van las cosas y por el camino que van, tienen  una alta probabilidad de no tener la razón, ellos saben lo que tienen en juego y es su credibilidad, time will tell (el tiempo lo dirá).

Este 23 de enero no ha de ser el final de esta funesta etapa de la nación como muchos queremos, pero seguro es el día de que todos en unidad perfecta y coordinada emprendamos el viaje hacia el rescate de nuestra democracia  y libertad.

“Ahora no es el final. No es siquiera el principio del fin. Pero es, quizás, el final del comienzo.” Sir Winston Churchill

La ruta está señalada ¡Que hable la calle y que hable con gente!
Fuerza y fe.



domingo, 13 de enero de 2019

Las bases y la solución.


Se acabo lo que se daba… ¿estamos ya en el llegadero?, ¿el principio del fin? , ¿Es el tan deseado punto de quiebre?. Preguntas y expectativas solo es lo que se nos viene a la cabeza al pensar en nuestra Venezuela, ciertamente y como era de esperarse en el inicio de este año empezó la conflictividad opresores contra oprimidos, el 10 de enero no hubo juramentación legal solo un acto más de atropello contra la constitución contra la voluntad del ciudadano, Nicolás Maduro se declaro ante nuestro pueblo y el mundo usurpador.

Como también era de esperarse la Asamblea Nacional tomo cartas en el asunto, desconoció el acto ilegal de Maduro y asumió la presidencia de la republica y a la cabeza el hijo prodigo del estado Vergas Juan Guaido, al que no se le aguo el guarapo y tomo al toro por los cuernos y esto nos lleva a pensar y preguntarnos ¿y ahora que falta? solo una cosa más, tomar el poder real.

Ya por la vía legal la Asamblea Nacional es la que en teoría debiera manejar de forma temporal el poder ejecutivo, pero sabemos bien que no es así, lamentablemente aun Maduro controla (esperemos que por poco tiempo) parte del estado por medio del control de las fuerzas del estado y en este punto los responsables de que esto cambie son las bases.

Es el momento en que todas las fuerzas vivas de la nación que quieren, desean y piden un cambio se activen y al unisonó en una sola voz muestren el respaldo al único poder electo de forma legal y reclamen la salida inmediata de Nicolás Maduro y su tren de gobierno, es hora de acudir al llamado del 23 de Enero y vencer los chantajes, miedos y demás manipulaciones del régimen y salir todos a la calle.

El régimen sabe que va de salida y lo demuestra de muchas formas, como ejemplo: la situación irregular (bravuconada) en la que se vio envuelto el presidente Guaido cuando repentinamente fue detenido por el SEBIN camino a un Cabildo abierto en su estado Vargas y dejado en libertad al rato ¿que fue eso, un aviso?.

Lo cierto es que las bases tienen que activarse y un gran movimiento insurreccional rescatara la democracia, la libertad y traerá el bienestar a nuestra gente.

Mas valido que nunca las palabras ¡Que hable la calle!
Fuerza y fe.



domingo, 6 de enero de 2019

Llego el 2019… y ahora que


Ha llegado el no muy ansiado 2019 y es así por lo que se supone pueda ser este año para los venezolanos, se dejo atrás el 2018, pero lastimosamente  no quedaron atrás con él los males creados con alevosía y muy bien conocidos por todos, males fabricados y hechos con la marca Socialismo del Siglo XXI, vaya desgracia esta…

Si hay algo imposible de detener o retroceder es el tiempo y llego el 2019 como estaba previsto y con el llegan las grandes expectativas de que se nos puede venir encima, ya en estos primeros días  podemos intuir el clima de conflictividad que se avecina, tanto en lo político como en lo social (no hablemos de lo económico), no está demás el mencionar el gran reto que como sociedad debemos de asumir para lograr el desalojo del palacio de Miraflores de las plagas que han habitado allí  lamentablemente por 20 años, una fumigación profunda debe de erradicarlas y darles fin, pues son los culpables de la miseria que hoy vive nuestra nación.

Y con el 2019 llega también una nueva directiva de la Asamblea Nacional encabezada esta vez por una joven promesa como lo es Juan Guaidó de Voluntad Popular, en este joven recae sobre sus hombros la gran responsabilidad de asumir no solo la dirección parlamentaria que en estos tiempos ha sido muy criticada (y no sin razón) dado que sus predecesores no han logrado materializar el deseo de todos los venezolanos de lograr el cambio político que el país necesita y de esta manera tomar una senda que saque a la nación de la miseria en que nos ha sumido el chavismo-madurismo. La gran pregunta que nos llega a todos es si Guaidó y la Asamblea Nacional ¿Harán lo que se tiene que hacer? ¿Lograran poner fin a la dictadura? ¿Estarán dispuesto a pagar el precio que se debe pagar por la libertad de nuestro país?, recordemos que asume la presidencia de la Asamblea Nacional justo antes de que se produzca el vacío de poder producto al desconocimiento por ilegitimo y usurpador a Nicolás Maduro ya que el 10 de enero finaliza su periodo constitucional y las elecciones ilegales y fraudulentas del pasado 20 de mayo de 2018 en un proceso que aparte de viciado (como todos los procesos hechos en revolución) fue ilegal dado que esa farsa electoral fue convocada por una Asamblea Nacional Constituyente que fue instaurada de manera totalmente ilegal, violando la constitución vigente atropellando de esta forma a todos los ciudadanos.

También damos por sentado en el 2019 que el régimen no dará su brazo a torcer y pese a todo el cerco que se ha generado a su alrededor (sobre todo a nivel internacional) e insiste en mantenerse en el poder a cualquier precio, esto nos coloca en una encrucijada ya prevista donde el punto de inflexión radica en la gente.

El 2019 también nos trae lamentablemente personas que como de costumbre alzan críticas y acusaciones sobre la nueva directiva de la Asamblea Nacional, sin aun esta haber empezado a debatir y tomar acciones, ya se les acusa de colaboracionistas con el régimen, estos personajes que critican a veces con razón, no son capaces ni siquiera de esperar y dar un voto de confianza y lo peor es que no aportan en forma pro positiva para la solución suelen dejar el balón en terreno contrario y esperar que otros aporten y solucionen, aparentemente suelen optar por el camino sencillo de la crítica y no la complicada del aportar soluciones viables a la realidad que nos aqueja.

Ciertamente el 2019 será un año lleno de complicaciones y nada será fácil para nuestro país, Guaidó y la Asamblea Nacional no la tienen fácil, la salida del régimen que lógicamente no quiere irse porque están claros que les espera, saldrán, pero toda fórmula para concretar o materializar la salida de la dictadura pasa por el apoyo irrestricto de la gente y de nuevo estamos en otra encrucijada ¿la gente acudirá al llamado? ¿la Asamblea Nacional se atreverá a llamar a la insurrección popular para rescatar la democracia y las instituciones? porque todas las soluciones en este momento pasan por el apoyo popular, esperemos el tiempo apremia.

Que hable la calle…
Fuerza y fe.
Máximo Díaz-Estébanez Linares
@DiazEstebanez
 

domingo, 16 de diciembre de 2018

Del discurso a la realidad.


En Venezuela como en otras partes de Iberoamérica hemos visto y en nuestro caso vivido, el caer en la trampa de los discursos demagógicos, las falsas promesas que han elevado populistas inescrupulosos para llegar al poder o mantenerse en el, trayendo como consecuencia de esto el mal que vive nuestra nación.

Intentando ser lo más objetivo posible, el discurso del chavismo al comienzo enamoraba, sobre todo a ese que tenia sed de justicia, que quería una vida mejor con más oportunidades, burdo engaño, en sus planes reales no estaba el cumplir promesas, solo manipular y engañar, del discurso a lo que es la realidad, hay todo un camino de sufrimiento, atropellos, muerte y miseria que hoy no se puede ocultar.

Esa misma demagogia sigue presente hoy día, por ejemplo se ha visto al impresentable corrupto, narcotraficante y asesino intelectual Diosdado Cabello decir: “No puede ser chavista quien sea corrupto” y es que nadie le va a decir: que el mega saqueo de la nación ocurrida en los últimos 20 años fue y es perpetrada por el chavismo que son los únicos que han estado en el poder y en estos últimos tiempos hasta de manera ilegal, este elemento practica un cinismo de talla mayor donde el mismo Diógenes de Sinope se ruborizaría al oírle; pero esto no queda ahí, también al otro lado del charco los hay y ahora vienen con golpes de pecho.

Y es que Pablo Iglesias el mismo que defendía a muerte el modelo chavista, que negaba hasta el punto la existencia de la crisis venezolana hasta no hace nada, salió con un acto de contrición al decir “no comparto algunas cosas que dije en el pasado (sobre Venezuela) y creo que la situación política y económica en Venezuela es nefasta”, mas adelante dice “rectificar en política está bien” (cosa que es cierta), pero si el señor Iglesias de ahora en adelante no trabaja activamente para convencer a sus amigos-aliados que entreguen el poder y se entreguen a las autoridades para su enjuiciamiento por todos los crímenes cometidos simplemente será un hipócrita más, un demagogo en toda regla.

Mientras esto va pasando, la realidad sigue golpeando a nuestras familias, amigos y demás. Estas fiestas estarán marcadas por la carencia y ausencia tanto de personas como de cosas y esta situación se alargara en la medida que las personas sigan inmóviles y expectantes el cambio está en nosotros, el derrocar este sistema que nos hunde cada vez mas es nuestro deber.

Que hable la calle.
Fuerza y fe.



domingo, 9 de diciembre de 2018

Derroquemos al tirano.


La terrible crisis que atraviesa Venezuela ha generado y genera cientos de opiniones distintas, en torno cual será la solución que se debe dar para poner fin a tanto mal; mal que afecta la vida la vida de millones de habitantes.

Entre las tantas opiniones dos son las que cobran fuerza, la salida pacífica-electoral que de paso a la transición y otra que la fuerce, de lograrse alguna darían el tan esperado cambio que millones anhelan... el comienzo, la esperanza de un mejor futuro.

Para los que creemos que la solución a la cuestión venezolana debe de ser el derrocar por la fuerza a Nicolás Maduro y todo su entramado, ya que la vía electoral con las condiciones actuales (las mismas de siempre amañadas) y las que no cambiaran ya que producen el resultado que ellos esperan (siempre ganar), se nos suele dar una serie de motivos por el cual esto no puede pasar, ni siquiera se debe alentar ya que según su visión esta opción está condenada al fracaso. Muchos de los que difieren de esta alternativa alegan que en primer lugar nosotros no tenemos a las FAN, ni las armas (a Dios gracias que los que comenzaron la gesta independentista no pensaron así), que veamos el resultado de las protestas de 2014 y 2017 que solo lograron que apresaran a muchos (Leopoldo con casi 5 años preso) y mataran a otros (estudiantes sobre todo).

En referencia a las protestas de los años 2014 y 2017 puedo decir que  la visión y el objetivo de estas fueron muy distintos de lo que el grueso de la gente realmente quería y esperaba (el derrocamiento del régimen) y por eso se enfriaron y cesaron, mientras los liderazgos llamaban a protestar para que les diesen una opción electoral para de esta manera lograr un cambio político, la gente deseaba otra cosa…la salida inmediata de los narcos del poder.

El fracaso en ambos años, fue producto de los errores tanto en comunicación como quizás de exceso de romanticismo pacifista al creer que estos vagabundos cederían a ese tipo de presión para abandonar el poder.

Esto nos lleva a el punto de reflexión que nos hace preguntarnos dos cosas  ¿Es posible derrocar al tirano sin las FAN? y ¿la gente estará dispuesta a retomar la calle?; Particularmente creo que para ambas preguntas la respuesta es un SI rotundo, porque de lo contrario los sacrificios de los últimos años habrán sido en vano. A pesar de que el objetivo para las  protestas de 2014 y 2017 no consiguieron el resultado esperado (por lo  antes mencionados) y estas terminaron siendo protestas defensivas, sirvieron para desenmascarar ante el mundo el carácter autoritario y déspota del régimen de Maduro y sus secuaces, culpables de la situación que aqueja a nuestro país.

Organizar la protesta masiva y contundente es un deber ineludible de las fuerzas políticas democráticas en Venezuela, eso si bajo la premisa de derrocar al tirano no bajo una petición electoral, eso ya vendrá después, crear excusas para no hacer esto aferrándose a que no tenemos las FAN de nuestro lado es simplemente un acto de cobardía, además que ni siquiera se da la oportunidad a esos que dentro de las FAN están descontentos y que tienen a sus familias sufriendo el mismo mal que toda la población, negándoles además el ser participes en la solución que Venezuela necesita y la oportunidad de tomar bando (opresor u oprimido).

La protesta debe de regresar, la presión para derrocar al tirano tiene que ejercerse; si en el peor de los casos el miedo dentro de las fuerzas armadas los dominara dejando inmóviles a los que saben que se debe de sacar del poder a todos los narco corruptos padres de la tragedia venezolana gracias a la infiltración cubana en todos sus niveles y estos permitieran que salieran a asesinar a civiles desarmados, dudo que la comunidad internacional no actué en defensa de los civiles.

En resumidas cuentas se debe retomar la protesta, no como antes a la defensiva, sino a la ofensiva (caso Francia en contra las medidas de Macron y su resultado) y generar de una vez y por todas la caída del régimen tirano, déspota, autoritario, corrupto y criminal que nos ha desgobernado desde hace ya 20 años.

Que hable la calle.
Fuerza y fe.


domingo, 2 de diciembre de 2018

Confrontación o bienestar.


Es el momento de que los valores éticos y morales retornen a la patria, es la hora de erradicar los hábitos distorsionados y magnificados por la robolución del siglo 21, como lo son: la viveza criolla, la evasión de responsabilidades o el yo no fui, la afición al paternalismo estatal, el oportunismo político o póngame donde hay, y sobre todo la impunidad que todo lo ha permitido en los últimos 20 años.

Hay que estar locos para mantener estos valores y querer reiniciar el sistema, ha llegado la hora de desarrollar un inmenso esfuerzo ético para sacar a nuestra nación de las garras de la barbarie, porque de socialismo hay poco, lo que ha existido es un saqueo y los saqueos solo lo realizan los que viven en barbarie.

Los “boliburgueses”, que se creen intocables piensan que están sobre la ley y en este caso sobre quien las dicta, se les han llamado a rendir cuentas y no comparecen, estos titulares de cargos del régimen, saben muy bien que caerán uno a uno, porque todos han hecho algo, todos se han beneficiado y entre todos se quieren tapar, por eso no quieren rendir cuenta.

Hoy la apuesta que el régimen realiza es a favor del enfrentamiento, por eso lo busca con deseo morboso es lo único que lo puede salvar de pagar el robo desmedido que le hicieron y hacen aun a nuestra nación, ahora se preparan, se desaparecen armas de los cuarteles o se las roban sin menor resistencia. El desencanto de los más pobres, los eternos engañados obstinados de las promesas incumplidas les quito la asamblea y si fuéramos a elecciones limpias y transparentes la derrota del régimen fuera total.

Es profunda la división que estos malnacidos delincuentes han creado, la existencia de dos gruesos grupos poblacionales es más evidente cada día, ahora la nueva mayoría es  una amenaza y el régimen aúpa una confrontación violenta, un estallido no entre pobres y ricos como en las tradicionales sociedades, sino entre los nuevos ricos, la clase media empobrecida, los pobres; con un agravante, una neo clase militar protagonista, que mordió la presa del poder, obtuvo jugosos beneficios, se dejó corromper extraviando el honor como su bandera.

A eso se juega hoy día entre el chavismo reacio a imponer un modelo socioeconómico decadente y corrompido, y la oposición en su viable decisión de rescatar la democracia como el sistema más aceptable de convivencia pacífica.

Es importante lograr #LaSalida del régimen, de manera pacífica para evitar la confrontación y la pérdida de gobernabilidad y para enfocarnos en las soluciones donde todos nos beneficiaremos, es necesario buscar una reconciliación, una interacción espiritual que permita compartir valores buenos, un homenaje a la dignidad humana, una búsqueda de la verdad en la que Dios sea tenido en cuenta. Han sido muchos los pensadores en el mundo que han recomendado esta fórmula maravillosa, Mahatma Gandhi se resistió a que lo doblegaran e insistió en una salida pacifista para la India y Pakistán. San Juan Pablo II nos invita a vencer el miedo, la indiferencia, la comodidad, a ser proactivos en reconstruir una sociedad más justa, donde nos amemos como hermanos. El Papa Francisco y otros tantos líderes mundiales apuestan por un mundo ecológicamente habitable, pero sobre todo que la ética prevalezca por encima de las ambiciones humanas.

Pero si la confrontación es inevitable, entonces…

Que hable la calle
Fuerza y fe.