domingo, 16 de septiembre de 2018

El Burro.


El acontecer diario en Venezuela es una suerte de sucesión de hechos noticiosos que de una u otra formar se trasponen unos sobre otros, trayendo como consecuencias el olvido de lo que es realmente importante para los ciudadanos, que es estar atentos de la bota que nos ahoga.

Durante los últimos días hemos visto por ejemplo una declaración del secretario general de la OEA Luis Almagro donde dice durante una conferencia de prensa en Cúcuta (Colombia) “Creo que no debemos descartar ninguna opción”, comentario hecho tras ser consultado sobre una potencial intervención militar a Venezuela, esto trajo como consecuencia una serie de pronunciamientos sobre todo de los aliados del régimen descalificando al secretario de la OEA y acusándolo de promover una intervención militar en el país.

Si bien es cierto que a nadie le gustaría una intervención militar como solución final a la crisis humanitaria que vive Venezuela, por otra parte cito un fragmento de la carta abierta enviada al grupo de lima por el movimiento Venezuela Somos Todos, donde dice: “Nos permitimos recordarles, que, en la Cumbre Mundial del 2005 de Naciones Unidas, se aprobó el concepto de “responsabilidad de proteger”, que dice textualmente: “la responsabilidad que tienen los Estados de proteger a su población del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los Crímenes de Lesa Humanidad. Esa responsabilidad conlleva a la prevención de dichos crímenes, incluida la incitación a su comisión, mediante las medidas apropiadas y necesarias”. Aceptamos esa responsabilidad y convenimos en obrar en consecuencia. La comunidad internacional debe, según proceda, alentar y ayudar a los Estados a ejercer esa responsabilidad y ayudar a las Naciones Unidas a establecer una capacidad de alerta temprana”.

La reflexión sobre esto es sencilla, la comunidad internacional a estas alturas cuando la crisis que vive Venezuela es publica, notoria y comunicacional cierra una vía (aunque no es la deseada) que podría ser la solución para salvaguardar a su población (la venezolana), esta que se encuentra desarmada, vulnerable, sometida a los antojos de un régimen déspota que encierra a su antojo a todo aquel que difiere de su praxis, que busca silenciar todo ejercicio de la libre prensa, que invalida e inhabilita a partidos y políticos que disienten de este, esto es pues una encrucijada.

Los diálogos han fracasado estrepitosamente por el incumplimiento del régimen que teme su salida (único manto protector de sus crímenes), aunque existen muy pocas voces que aspiran seguir dándole tiempo al régimen (no se para que) como Rodríguez Zapatero que ya tiene todas las características de un tarifado del régimen y aquí me surge una gran pregunta ¿Qué le tiene el régimen al sr Zapatero para que este muestre tanto empeño en oxigenarlos, a costa de su honor? algo habrá.

Pero mientras todo esto ha sucedido, aparentemente pasa por debajo de la mesa otro hecho digno de todo régimen tirano, personajes funestos de la historia lo han demostrado: Stalin, Hitler, Idi Amin, Mugabe, todos tienen en común no tolerar que se burlasen de ellos y el hacerlo abiertamente muchas veces significaba la muerte.

El pasado 14 de septiembre fueron encarcelados dos Bomberos por comparar a Nicolás Maduro con un burro (típica reacción de un tirano) ese ha sido su crimen. Si por algo debieran estar encarcelados los bomberos es por el agravio cometido contra al burro, animal que en muchas civilizaciones en el tiempo a contribuido al desarrollo de la humanidad, cosa que sabemos y padecemos que este dictador no hace, ¿Dónde estarán las asociaciones de defensa de los animales? porque comparar a un pobre jumento con un narco-dictador, violador de derechos humanos y hambreador de su pueblo es realmente ofender a tan noble animal.

De todos estos atropellos saldremos… solo cuando hable la calle.

Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez




domingo, 9 de septiembre de 2018

Pranes libres, Pranes presos.


Venezuela es un país gobernado por Pranes que no quede duda de esta situación, si existe alguna persona que no sepa lo que es un Pran (un Capo) entienda que es un jefe de la delincuencia, de alguna mafia y esto es lamentablemente lo que ha degenerado en el caos, la crisis que impera hoy en nuestro país.

Desde hace ya mucho tiempo esto ha venido sucediendo en el país, en todos los sectores que hacen vida en el orden del estado venezolano, en todos lados hay un Pran y son las mafias las culpables de nuestra tan miserable situación, en la construcción por ejemplo existe el Pran que regula el precio y la distribución del cemento y cabillas por citar una de las múltiples situaciones del día a día.

Los Pranes libres son los culpables de que Venezuela se haya convertido en un país de emigrantes, cosa que quieren ocultar con comentarios que niegan esta realidad, usan palabras como “moda” o “mentiras de los medios”, negando que cada día que pasa con ellos en el poder y en los centros de mando del estado las cosas va a peor y no dejan otra opción a los ciudadanos de a pie a optar por irse a probar suerte en otras latitudes donde muchas veces “lavando pocetas” les da lo suficiente para tener una vida digna y honrada, además de ayudar a su gente que dejan atrás, cosa que en la situación actual de Venezuela les sería imposible.

Los Pranes presos son los culpables del peligro que significa estar en una calle de Venezuela, ellos son los que organizan toda la criminalidad existente en el país, desde el trafico de drogas, pasando por el sicariato, secuestros, tráfico de armas en fin toda la gama de la ilegalidad existente, ellos son sus cabezas y lo hacen bajo la mirada complaciente de aquellos que debieran estar para protegernos y otros para regenerarlos e insertarlos nuevamente en la sociedad.

En síntesis los Pranes solo atienden a una sola necesidad y es la de hacer dinero fácil, como lo han hecho hasta ahora, bolichicos, narcotraficantes, corruptos y en esta cadena todos pagan su cuota o tributo al “Pran de Pranes” Nicolás Maduro, el es el mayor culpable y la justicia le llegara, la nacional o internacional da igual, sus crímenes  deben de ser castigados, como también a los otros miembros de esta mafia nefasta que ha llevado la tristeza, carestía y miseria  a nuestro pueblo.

Hoy muchos venezolanos tienen sed de venganza, esa sed debe de ser cambiada por sed de justicia, porque sino que diferencia tendríamos de estos miserables, un mejor país lo tendremos cuando seamos mejores personas en lo individual, una mejor Venezuela está por llegar, debemos estar a la altura de ella, y borrar de la historia todos estos ejemplos y prácticas que estos delincuentes malformados han llevado a cabo en estos últimos tiempos.

Tengamos la certeza de que el cambio viene, está cerca, con tu lucha y tu apoyo lo lograremos, justicia para todos, los culpables caerán y nacerá la mejor Venezuela.

Que hable la calle.

Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez


domingo, 2 de septiembre de 2018

Veinte años, no hay mañana.


Veinte años van, se dice muy fácil pero en muchos casos es un tercio de la vida de una persona.
Veinte años han sido lo suficiente para que muchos de los que aun nos mantenemos en pie hayamos sido testigos del colapso de una nación, de nuestro país Venezuela. Los males ya son incontables, el sufrimiento generado por la ambición desmedida de un grupo criminal que no ha sabido saciar su sed de dinero, codicia y poder a cambio del padecer de toda una gran mayoría, mal que no distingue entre raza, sexo, religión, edad o identidad política, triste realidad y ante esta situación la gran pasividad del pueblo, carente o incapaz aparentemente de hacer un sacrificio consiente por el bien común.

La libertad de uno es la libertad de todos y la libertad de todos garantiza la libertad individual, esto es una máxima que dicta el sentido común que pareciera haberse extraviado en este tiempo.

¿Qué pasa con el pueblo de Bolívar? ahora condenado a vagar por el mundo, escapando de la tragedia, el régimen dice de una guerra económica y lo que realmente es su guerra contra nosotros, es difícil entender a un criminal cuando no se es como él y de ahí lo difícil de entenderles, no somos como ellos… criminales.

El régimen desde el inicio con Chávez ha mantenido un modelo como lo definiría el académico francés Jean D´Ormesson “La ineptocracia es el sistema de gobierno en el que los menos preparados y los mentirosos profesionales gobiernan”, para ver las pruebas de esto solo basta con buscar en internet todo el espectro en declaraciones, planes y demás, la ultima… 800 horas semanales, son ineptos y mentirosos estamos claros en eso.

Con este régimen simplemente vamos acumulando más males, mientras ellos aseguran a sus futuras generaciones el bienestar económico producto del saqueo al estado y es que en la amplitud del mal causado no son solo los crímenes de lesa humanidad los que claman justicia, también la corrupción administrativa, el narcotráfico debe de ser castigado, ¿Cuántos bolichicos de segunda, tercera y hasta cuarta categoría también ha generado la desgracia venezolana dentro y fuera de Venezuela?, no es solo Odebrecht, Derwick por mencionar quizás las más conocidas de momento, ¿cuántas otras existen o existieron? Y lo que es peor aún ¿cuántas se están constituyendo ahora? Y todo para lucrarse con la reconstrucción del país, porque no es casualidad el gran aumento en el extranjero de empresas de envíos y además de comerciantes de alimentos, ellos dirán “se sabe que Maduro cae y el negocio debe seguir, ahora tenemos el capital para hacer negocios legales” (ese seguramente será su pensar).

Pero mientras la justicia llega y llegara, no debemos desviarnos del objetivo y este es la insurrección que nos libere, la rebelión de todos los que sufrimos este mal y que deseamos un mejor futuro, esa Venezuela que quizás soñó Bolívar y que estos delincuentes deformaron su ideal para su beneficio egoísta y mezquino.

No valen excusas, no hay mañana, el momento es ahora “que hable la calle”

Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez



domingo, 26 de agosto de 2018

El Soberano… Desastre.


Hace poco más de una semana el desgobierno que rige el destino de los tan maltratados venezolanos anuncio la panacea, la solución total a su imaginaria guerra económica, nuevamente la reconversión monetaria, como lo han dicho ya los expertos en el tema, esto es realmente la estocada final sobre todo al pequeño empresario, al comercio, en fin otra puñalada más al ciudadano.

Ya comienza a notarse que la solución ofrecida no es tal, todo lo contrario ahora como dirían en el llano “tomen sus alpargatas que lo que viene es joropo”. El régimen de Nicolás y su combo, como es lo normal no admiten su carencia de ideas constructivas (destructivas las tienen de sobra) y aplicaron algo que a vivas voces se sabían las consecuencias, pero entonces ¿Por qué las aplicaron? ¿Para ganar tiempo? ¿Reconocer el valor real del Dolar?, realmente la utilidad de esta sin razón, es el uso del último elemento de control al ciudadano… el Carnet de la Patria.

Con este carnet, como instrumento de control se pretende llevar al individuo a la sumisión total, canalizando en el carnet todo el movimiento económico (dinero), además de darle la información de por ejemplo cuanto cobras, quien te paga y cuando. Entubar todo a través de dicha  tarjeta es vital para lograr el control definitivo de las personas, a las pruebas me remito para quienes duden de esto, subsidio a la gasolina, pago de pensiones, pago de sueldos y todo aquello que deseen agregarle, esta idea tan maquiavélica realmente no es de Maduro (para variar), ya venía cocinada por Chávez, solo que la vendía como la nueva cedula del venezolano y a fin de cuentas lo que buscan con el carnet es remplazar nuestro sistema de identificación… más control.

En este escenario buscaremos la solución, reaccionaremos finalmente para producir el cambio necesario o solamente nos quedaremos expectantes a ver como se soluciona todo solo y mientras nos quejaremos individualmente sacándoles la madre a los tiranos, cuando sabemos en el fondo que somos culpables también por no alzarnos juntos y poner fin al problema que tenemos en común.

Ser partes activas para lograr la Salida de este régimen nefasto (si se les deja acabaran con la vida de todos) es primordial para lograr el cambio de rumbo, lograr una transición para luego comenzar la transformación del estado, es la hoja de ruta, es el camino para la mejor Venezuela. Pero lo primero es sacarlos y por eso “Que hable la calle, que hable con gente”, todos unidos podemos.

Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez

domingo, 19 de agosto de 2018

Amanecimos golpeados.


Y llego el tan esperado viernes rojo, otra devaluación, otra reconversión, otra estafa.
Una estocada más a la ya maltrecha economía venezolana, sin entrar en detalles, esto para toda persona que tenga cuatro dedos de frente debe significar el aumento de las penas y miserias, otro nuevo abismo.

Ante esta realidad que haremos los venezolanos (hablo solo de venezolanos porque al fin y al cabo es nuestro problema y nosotros debemos apurar la solución), ¿Nos quedaremos inmóviles nuevamente?, ¿Seremos meros espectadores ante esta película de horror?, pues señores ante esto debemos actuar ¿el Cómo? siempre ha estado ahí y es la protesta contundente, irreverente, masiva, valiente, pero sin violencia (en la medida de lo posible) y en paz, debemos llenar las calles de gente y decirle a la dictadura aquí estamos y de aquí no nos vamos hasta que dejen el poder, en otras palabras se les acabo lo que se daba.

Esto es una tarea de todos, hasta cuando esperamos que los demás digan que debemos hacer, es que acaso no todos pensamos que esa es la ruta más rápida y la que dicta el sentido común de la gente, de nuestro vecino, del que anda a pie.

Que distintas fueran las cosas, si hace cuatro años se hubiese acatado el llamado de Leopoldo López (hoy preso de conciencia), si los ciudadanos se hubieran unido en protesta sin miedo, hoy no se habría llegado a este miserable viernes rojo y a las nefastas consecuencias que traerá.
Si hay algo cierto en esta vida es que el pasado no lo podemos cambiar pero el futuro si, ya nuevamente las voces se van sumando hacia la misma ruta… la protesta… la calle.
Que hable la calle y que hable con mucha gente.

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano
Artículo 33. La resistencia a la opresión es la consecuencia de los demás derechos del hombre.
Artículo 34. Hay opresión contra el cuerpo social cuando uno sólo de sus miembros es oprimido. Hay opresión contra cada miembro cuando el cuerpo social es oprimido.
Artículo 35. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es, para el pueblo y para cada una de sus porciones, el más sagrado de los derechos y el más indispensable de los deberes.
Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez

domingo, 12 de agosto de 2018

El Pecado.


Que pecado tan horrible hemos cometido los venezolanos que para expiarlo nos hemos visto sometidos a esta gran maldad, hoy todos los que siguen en el país y los que se han tenido que ir sufren y padecen el infortunio de vivir una vida difícil, dividida, con carencias y que el mundo nos mire con desprecio y desdén cuando no hace más de veinticinco años se nos miraba con respeto y admiración en una gran cantidad de ámbitos, ¿que nos paso?

Cambiar el pasado es imposible, pero cambiar el futuro no, eso lo podemos hacer, lo cual empezara en el momento que asumamos nuestra responsabilidad ciudadana y reclamar con contundencia lo que es nuestro por derecho.

El reclamo ciudadano es fundamental y no solo al régimen sátrapa que nos ha sumido en la más profunda pobreza, sino también a la oposición que en sus innumerables improvisaciones no han logrado el cambio político necesario,  que ninguna acción quede sin reclamo ciudadano de unos y otros.

Cuando veas la barba de tu vecino arder, pon la tuya en remojo… este antiguo refrán popular que simplemente señala el aprender de los males ajenos, nunca ha sido aplicado en Venezuela, desde el inicio de la era del mal o como titula Gustavo Tovar Arroyo su documental “Chavismo la peste del siglo XXI”, muchos vislumbraron lo que se nos venía, pero se hizo oídos sordos, por conveniencia o incredulidad, al menos yo lo pienso así ya que las señales estaban ahí, por ejemplo su amor por la revolución cubana, es que nadie sabía la miseria reinante en Cuba. Ahora como muchos lo habíamos anunciado el atentado contra el tirano (sin caer en teorías de conspiración si fue o no) dio el motivo que necesitaba el régimen para iniciar nuevas persecuciones, ahora sumamos a Julio Borges y Juan Requesens nuevas cabezas de turco, lo más triste es que de nuevo la inacción de la oposición, tal como paso con Rosmit Mantilla, Gilver Caro, Renzo Pietro, Freddy Guevara, solo escuetos pronunciamientos pero acciones nada, ¿les dejaremos solos también?  como dejamos a tantos otros.

Que espera la Asamblea Nacional, para llamar a la insurgencia popular generalizada, ¿es que acaso ellos llegaron a diputados sacando su puesto de una caja de jabón?, ¿no fue acaso una aplastante mayoría de votos lo que los puso ahí (La Asamblea)?, ¿Por qué no cuentan con el pueblo que les asigno la responsabilidad?, ¿están castrados?

Ciertamente muchos de ustedes lectores, saldrán a la primera a decir: ¡esos están vendidos!, ¡todos son colaboracionistas!, ¡tienen el rabo de paja y por eso no hacen nada!, si bien se pueden dar por ciertas algunas de estas aseveraciones, también es cierto que son una minoría, porque creo fervientemente que una gran mayoría de nuestros diputados si están por la labor, la pregunta es cuando la harán.

El camino para acabar esta pesadilla, es salir a la calle en protesta contundente, pacifica pero inflexible, este régimen tiene que irse y se debe estar en la calle hasta que se logre. Lo único que nos ha dado esta dictadura es carencias, hambre, humillaciones, torturas y divisiones veinte años para expiar un pecado es suficiente. Sin temor y unidos lo podemos lograr.

Fuerza y Fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez

domingo, 5 de agosto de 2018

Donde está la verdad.


En Venezuela desde hace ya bastante tiempo vienen desapareciendo cosas, no solo como el dinero o los productos de primera necesidad, también han desaparecido medicinas, poder adquisitivo, seguridad, etc,  a esto le sumamos algo que sabemos que existe, pero no sabemos dónde se encuentra en Venezuela y es la verdad.

La verdad termino indiscutiblemente necesario en la vida humana, pero esta al menos en Venezuela se encuentra en la mayoría de las ocasiones oculta, lo que ocasiona es que nos hagamos participes de las teorías de conspiración, lo que la aleja más aún a ella (la verdad), pero en Venezuela es otra cosa, todo va más allá.

En Venezuela la gran mayoría real son “los independientes”, no militan ni siguen a ninguna tendencia política, existen, sufren y padecen el día a día en el país, son esos que quieren ver la ruta a algo mejor, son los más afectados por la falta de información fiable, por el ocultar  o deformar la verdad, afortunadamente la realidad, en esta crisis es tan evidente que todos padecemos el mismo mal y esto es un punto a favor de los que adversamos al régimen, los que queremos cambio, somos más.
El pasado fin de semana las redes sociales reventaban sobre la verdad o no de un atentado contra Nicolás Maduro en un acto de aniversario del grupo más oscuro y corrupto de las fuerzas armadas venezolanas: la Guardia Nacional. En el mencionado acto se escucharon detonaciones distantes, lo que ocasiono por un lado la estampida de todos los efectivos de ese grupo (el coraje de estos, es solo contra marchas indefensas y sin armas) y la activación de la seguridad del dictador, estos sacando sabanas anti balas rodearon a su jefe, de ahí nada más que mencionar.

Este hecho ha generado el eterno choque de opiniones, de que si es real y no una puesta en escena del régimen, para justificar persecuciones, represión, etc. Esto nos hace reflexionar mucho sobre un par de cosas: el hecho en si (el atentado); lo primero a traer a colación es que desde el fatídico día del ascenso al poder del creador del desastre (Chávez), el régimen ha venido denunciando ya incontables veces los supuestos planes de magnicidio o golpe de estado todos estos evitados o detenidos por el régimen (ni un rasguño a sufrido nadie y no sabemos de pantalones afectados), pregunto ¿Es tan efectivo realmente el aparato de inteligencia del régimen? ¿Este supera a todas las agencias de inteligencia del mundo (CIA, MOSSAD; MI5, KGB, FBI, SUDETE)? o quizás se debiera preguntar ¿Es tan bueno el G2 cubano? lo que nos lleva al otro lado de la moneda: ¿Los conspiradores son una especie de escuadrón mete la pata? nunca concretan el objetivo “derrocar al tirano”, ¿son tan mediocres que siempre les descubren? o ¿realmente es todo una puesta en escena?

Lo que es un hecho es que el no tener fuentes fiables y no conocer la realidad de los hechos ocasiona la inacción ciudadana (protesta) y si a esto le sumamos la falta de comunicación de la oposición, imaginen ustedes.

 En lo que si debemos estar claros, es que la posición políticamente correcta es rechazar contundentemente todo acto de violencia que afecte a la vida físicamente, condenar que rechazamos todo acto que pueda generar la anarquía ciudadana, pero también hacemos un llamado al régimen y que escuche la voz de millones que queremos un cambio que ustedes no han sido ni serán capaces de brindar, que en sus manos está el ceder a una salida pacífica a toda esta tragedia producida por ustedes, que la gente quiere que regresen sus hijos, que  el pueblo solo quiere progreso, libertad y pan.

Sin embargo frente a esta situación es la hora de la protesta pacífica pero contundente, las señales están dadas, no perdamos la fuerza, no perdamos la fe, #LaMejorVenezuela está por llegar.

Fuerza y fe.
Maximo Díaz-Estébanez.
@DiazEstebanez